Capaz de retener hasta mil veces su peso en agua, el ácido hialurónico es el ingrediente estrella cuando se trata de hidratación profunda. Actúa rellenando visualmente la piel, suavizando líneas de expresión y mejorando notablemente la textura del rostro desde las primeras aplicaciones. Es idóneo para todo tipo de pieles, ya que aporta frescura y volumen sin dejar sensación grasosa.
Es un elemento imprescindible tanto en rutinas de mañana como de noche, sirviendo como una base perfecta antes del maquillaje o del protector solar. Al sellar la humedad en las capas internas, previene la descamación y mantiene el rostro con un aspecto fresco, jugoso y saludable durante todo el día.
